Competitividad y trabajo colaborativo: internacionalización en la educación superior

En una videoconferencia, experta analiza los efectos de la globalización en las universidades

 


El conocimiento hoy está al alcance de todas las personas en el mundo.La internacionalización ha motivado a todas las universidades del mundo a convertirse en organizaciones más competitivas y colaborativas. Para poder permanecer en la orquesta de instituciones de educación superior que trascienden las fronteras, estas requieren contar con personas con un liderazgo transformacional capaz de atender los cambios que exige la globalización.

   


El fenómeno de la globalización ha permeado todos los espacios de la vida. Incluso, la educación ha sido impulsada a aplicar cambios en sus tradicionales metodologías para responder a las demandas de la sociedad y del entorno internacional. El conocimiento ha sido asumido como un servicio o producto que debe estar en constante actualización para compartirlo con personas procedentes de todo el mundo.

 


Esas fueron conclusiones a las que llegó Rosalba Badillo Vega, mexicana de nacimiento, radicada en Alemania, pero anuente a obtener conocimientos provenientes de todos los países, dijo. Ella visitó la Universidad Estatal a Distancia (UNED) para compartir sus experiencias desde el Centro Internacional para la Investigación en Educación Superior, de la Universidad de Kassel (Alemania), y desde el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD, por sus siglas en inglés).

 


Ante un numeroso público en la sala del Programa de Videoconferencia y Audiográfica de la UNED, la vicerrectora de Investigación, Lizette Brenes Bonilla, procedió a presentar a la expositora y, en su mensaje, destacó la importancia de establecer relaciones internacionales para generar conocimiento.

 


Badillo Vega comenzó su disertación con la definición de internacionalización. La experta abordó el término como el aumento de actividades transfronterizas, en un proceso del cual no escapan las instituciones científicas ni las universidades.

 


Su exposición fue muy clara, así como el hecho de que el trabajo colaborativo que promueve la internacionalización del conocimiento, le permitió tener contacto con la vicerrectora de Investigación de la UNED para desarrollar actividades en conjunto (como a la videoconferencia a la que fue invitada) y trabajar en una red de redes en América Latina.

 


Precisamente, estas características se convirtieron en una especie de metáfora para explicar las tendencias mundiales que han llevado a las casas de educación superior a ejecutar acciones más allá de los límites geográficos.

 


A su juicio, la internacionalización “resulta una medida para que las universidades mantengan la competitividad” y puedan además tener acceso a fondos internacionales para generar investigación, ya que prácticamente en todo el mundo comienza a agotarse el presupuesto público asegurado para este rubro.

 


Por esta razón, la internacionalización debe verse como un proceso más allá de los programas de movilidad estudiantil. “La internacionalización es cooperación internacional para el desarrollo de proyectos, es compartir el conocimiento sin fronteras, es pertenecer y colaborar en redes del conocimiento, es lograr la homogenización de los sistemas educativos, aunque sea un proceso difícil”, aseguró.

 


La experta aclaró que aunque la globalización parece ser un mito que “todos debemos de seguir”, es una realidad que “todas las universidades tenemos que ser globales y estar a la par de la internacionalización y para poder responder a los cambios que nos demanda el entorno, debemos adaptarnos muy rápido a las demandas de la sociedad y dar respuestas”, apuntó.

 


“La globalización ha provocado una homogenización indiferenciada de las instituciones de educación superior, todas parece ser que vamos iguales independiente de la cultura, de las personas. Este es nuestro gran reto: asimilar las tendencias mundiales en la propia cultura, en  nuestra realidad”, acotó.

 


En el modelo universitario, es fácil identificar cuatro elementos de la globalización: rendición de cuentas, metas y objetivos definidos, estructuras organizacionales formales y procesos racionalizados para la rendición de cuentas.

 


El trabajo en redes es fundamental en la internacionalización.Sus desventajas

 


Como todo proceso, la globalización acarrea ventajas y desventajas para las instituciones de educación superior. Por citar algunas, Badillo Vega lamentó que la ciencia se esté desarrollando en el sector privado, que las grandes organizaciones internacionales hagan la investigación de mayor calidad y que se haya generado un distanciamiento de las propias tradicionales culturales de la universidad.

 


“Además, hoy todas las personas tienen que tener títulos, por ejemplo, de licenciatura, lo que ha generado una sobre-educación y un subempleo. Tenemos mucha gente capacitada, pero no hay fuentes de empleo para la gente calificada y esto genera problemas sociales más profundos en los países”, aseveró.

 


Para enfrentar la internacionalización, la especialista recomendó la identificación en las universidades de personas con liderazgo transformacional, gente capaz de promover el cambio en ciertas estructuras organizacionales que permitan responder a las demandas y tendencias mundiales en cuanto a la educación superior.

 


“Estas personas deben tener carisma, deben saber motivar a la gente a crecer, deben preocuparse por la gente y promover la estimulación intelectual”, concluyó.

 


Luego de la exposición de Badillo Vega, Velia Govaere Vicariolli, coordinadora del Observatorio de Comercio Exterior (OCEX), presentó el libro “La vinculación de las instituciones de educación superior con su entorno económico en el contexto internacional”, escrito por Thomas Baaken, de la Universidad de Münster.

  

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