Un apoyo al "Galán sin Ventura"

Por Karol Ramírez Chinchilla.

Desde distintas sedes de la UNED, estudiantes del Programa de Voluntariado viajaron a Guanacaste para participar activamente en la investigación que realiza el académico Johnny Villarreal en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto de Caño Negro, con el fin de monitorear la existencia del Jabirú, conocido como el “Galán sin Ventura”.

En las giras realizadas durante este primer cuatrimestre participaron estudiantes de diversos Centros Universitarios de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) como Cartago, Sarapiquí, Turrialba, Acosta, San Marcos, Puriscal, Heredia, Desamparados y San José, comentó Jonatan Morales Araya, coordinador del Programa de Voluntariado de la Oficina de Promoción Estudiantil, de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAES).

“Los estudiantes del Programa de Voluntariado, además del conteo de las aves, aprovechan para recopilar información importante como describir otros tipos de aves y especies de animales y reptiles que conviven en el entorno del Jabirú, de manera que se pueda obtener mayor información que ayude a conocer el comportamiento y entorno de esta ave”, aseveró.

De acuerdo con Morales Araya, los estudiantes voluntarios interactúan con los miembros de la comunidad, “lo cual los sensibiliza y les permite conocer en vivo y todo color la realidad socioeconómica y ambiental de estas comunidades, así como también la forma en la que ellos desarrollan propuestas en temas como turismo, hotelería y pequeñas sodas, que les permite el sustento a las familias de Caño Negro”.

El Programa de Voluntariado avanza a paso agigantado en acciones interuniversitarias. Recientemente, celebraron los primeros acercamientos en los Centros Universitarios de Pavón y Upala para realizar una convocatoria estudiantil que pretende la conformación de grupos locales de estudiantes voluntarios para desarrollar una propuesta dirigida a las escuelas y diferentes grupos de la comunidad en este tema de conservación.

“La propuesta promueve el apoyo, la protección y conservación del Jabirú por medio del desarrollo de actividades educativas que permitan la modificación de hábitos y conductas que van en contra y deterioro del ambiente y del entorno del ‘Galán sin Ventura’. Como apoyo en este proyecto se utilizará material audiovisual que ha desarrollado Villarreal”, dijo Morales Araya.

Además, el grupo de Voluntariado colabora con la comunidad de Gandoca, Manzanillo, “donde las fuerzas vivas locales se han organizado y cuentan con el apoyo de un Biólogo regente y profesional graduado de la carrera de Manejo de Recursos Naturales de la UNED, Claudio Quesada, quien de manera voluntaria apoya la comunidad y dirige a nuestros estudiantes voluntarios en el trabajo de construcción de nidos para los desoves de las tortugas, así como el patrullaje y traslado de huevos a los nidos entre otros”.

“Esta experiencia es única y le permite a los voluntarios contribuir con la construcción de lugares más seguros para las tortugas y que garanticen perpetuar su especie, situación que no es un secreto para nadie, se ha visto amenazada en nuestras costas por muchos años”, apuntó.

El Jabirú

El Jabirú es un ave en peligro de extinción y se le considera la más grande de Costa Rica midiendo 1.50 mts de altura y con una envergadura que llega alcanzar hasta los 2.50 mts.

Esta ave, por sus dimensiones, anida en árboles con características muy especiales que le permitan su aterrizaje sin hacerse daño y su protección de especies depredadoras. Entre estos árboles se encuentra el Gallinazo, el Guanacaste y el Ceibo, los cuales cuentan con copas muy altas y espacios aptos para construir sus nidos que les facilite el aterrizaje y el despegue a las aves.

{jcomments on}