La ceniza volcánica y sus peligros en Costa Rica


La UNED se posiciona como un centro de conocimiento técnico en caso de desastres naturales

Por Evelyn Gutiérrez Soto

Caída de Ceniza Volcán TurrialbaConocer acerca de los peligros asociados a la dispersión y caída de la ceniza volcánica fue el tema que se abordó a través del taller Dispersión y caída de ceniza volcánica: Modelo Fall 3d, del Laboratorio de Ecología Urbana (LEU) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), que permitió conocer mejor la dinámica del problema y el grado de afectación que pueden tener los distintos centros universitarios, los habitantes y funcionarios de zonas aledañas.

El evento fue financiado por el proyecto "¿Cómo afrontar la amenaza de la ceniza volcánica y la lluvia ácida?" del LEU y de la Red de Cambio Climático gracias al aporte de Red Universitaria de Latinoamérica y el Caribe para la Reducción del Riesgo de Desastres (REDULAC-RRD), el Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), y contó con la presencia de Ph.D. Antonio Costa del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Boloña, Italia y Ph.D. Arnau Folch Durán de Barcelona Supercomputing Center, Barcelona, España.

Zaidette Barrientos, coordinadora del LEU, señaló que “el objetivo del taller fue capacitar en el modelaje de caída de ceniza volcánica con el programa Fall 3D a miembros de la Red de Cambio climático y del Laboratorio de Ecología Urbana”. Además, buscó establecer relaciones con otras instituciones interesadas en el tema como son: Programa de información científica y tecnología satelital al servicio de la prevención y mitigación de los desastres (PREVENTEC) de la Universidad de Costa Rica (UCR), Laboratorio de Química de la Atmósfera de la UNA, controladores aéreos del Aeropuerto Juan Santamaría, entre otros.

La investigadora señaló que la finalidad de la actividad fue fortalecer la capacidad de respuesta de la UNED ante la caída de ceniza volcánica, mediante la capacitación del personal, con el fin de que pueda dar información técnica relevante que ayude a las autoridades a tomar decisiones en eventualidades, producto de la reciente actividad de tres volcanes en el país. En este contexto, se buscó capacitar a los miembros del comité de emergencias de la UNED y al público interesado en conocer acerca de este tema.

Asistieron al evento funcionarios de la UNED específicamente de la Red de Cambio Climático, Comités de Emergencias y del Laboratorio de Ecología Urbana de la UNED, Controladores de Tránsito Aéreo, Geólogos de la Universidad de Costa Rica, Manejadores de Recursos Naturales, la Organización Volcanes y Fronteras, entre otros.

Costa Rica y sus volcanes

Costa Rica es un país mayormente de origen y naturaleza volcánica. En la actualidad hay cinco volcanes activos (Rincón de la Vieja, Arenal, Poás, Irazú y Turrialba).De 1962 a 1965, el volcán Irazú desplegó una actividad eruptiva intensa que afectó prácticamente toda la Gran Área Metropolitana y desde 2007, el volcán Turrialba ha mostrado una actividad importante que va en aumento.En amarillo el área de mayor afectación por la caída de ceniza del volcán Turrialba

A partir del 2014 el volcán Turrialba entró en un período eruptivo, con actividad freática y freato-magmática, la cual ha generado plumas de ceniza de varios kilómetros de altura. La fuerza y dirección de los vientos hace que la ceniza se disperse en el Valle Central, en donde vive más de la mitad de la población de Costa Rica y se ha instalado más de la mitad del producto interno bruto del país. Debido a la posición geográfica del volcán Turrialba (y eventualmente en caso de una reactivación del Irazú) y a la dirección de los vientos predominantes, varios Centros Universitarios (CEU) de la UNED están expuestos a la caída de ceniza.En el 2017, tanto el volcán Poás como el Rincón de la Vieja, entran en actividad por lo que el país se enfrenta a eventos eruptivos simultáneos, una situación poco usual para un territorio tan pequeño. 

La ceniza volcánica puede afectar la salud en la comunidad universitaria y población en general y puede generar pérdida de información en bancos de datos por fallas en los sistemas de cómputo. También se debe destacar la afectación en el sistema eléctrico y los retrasos en los vuelos aéreos y eventual cierre de aeropuertos, entre otros tipos de impacto. Además, los gases emanados contribuyen a la acidificación de la lluvia, lo cual causa daños en la infraestructura de la zona. Desde hace casi 3 años un grupo de funcionarios de varios departamentos de la UNED se han incorporado a la Red de Cambio Climático, la cual quedó constituida formalmente en mayo del 2015.

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