Instituto de Estudios de Género de la UNED abordó tema de violencia laboral contra las mujeres

De izquierda de derecha Rocío Chaves y Fabiola Cantero."La violencia contra las mujeres, constituye una violación a los derechos humanos y a las libertades individuales; es una ofensa a la dignidad humana y a una manifestación de las relaciones desiguales entre hombres y mujeres", con estas declaraciones, Roció Chaves, coordinadora del Instituto de Estudios de Género de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) dio la apertura a la videoconferencia "Violencia contra la mujer en el ámbito laboral".

 

Dicha actividad se llevó acabo en la sede central de la UNED y fue transmitida mediante la plataforma tecnológica del Programa de Videoconferencia de Audiografía (VAU), la cual logró conectarse con más de diez países latinoamericanos como Argentina, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Puerto Rico y Panamá, entre otros.

 

Quienes abordaron dicha temática fueron Evelyn Núñez, magistrada de la Sala Contenciosa Administrativa de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador y Karena Caselles, magistrada auxiliar de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, quien presentó la ponencia de Elsy Cuello, magistrada. Cabe mencionar que la conferencia fue moderada por Fabiola Cantero, coordinadora de la Maestría de Derechos del Trabajo y Seguridad Social de la UNED.

 

Antes de iniciar con las exposiciones, Roció Chaves contextualizó la situación que se vive en la sociedad actual en relación con la violencia contra las mujeres en el ámbito laboral, ella manifestó que la violencia en el trabajo es aquella que se ejerce por personas que tienen un vínculo de trabajo con la víctima, independientemente de la relación jerárquica laboral, donde se daña la integridad, el autoestima, la seguridad y la salud, el cual impide su desarrollo personal y profesional, que atenta contra la igualdad.

 

"En el medio laboral, las formas de violencia contra las mujeres tienen expresiones diversas como el hostigamiento sexual, acoso moral o psicológico por ser mujer o por no ceder al hostigamiento sexual, recargo de las labores domésticas, discriminación salarial, mayores restricciones de contratación y dificultad de acceder a puestos de toma de decisiones, etc.".

 

"En resumen, la violencia hacia la mujer está basada en condicionamientos socioculturales, que actúan sobre el género masculino y femenino, situando a la mujer en una posición de inferioridad y subordinación al hombre, el cual se manifiesta en varios ámbitos, tanto público como privado, con lamentables efectos sobre la vida y la salud de las mujeres", agregó Chaves.

 

Por su parte, Karena Caselles, magistrada auxiliar de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, indicó: "quiero enfatizar en un factor fundamental en la discusión del mundo del trabajo. Para los hombres y mujeres el escenario primordial de su desarrollo social es el productivo, pues ahí es donde se tejen gran parte de sus relaciones sociales y laborales. Pero la frustración inicial con la que se encuentra la mujer y que debe tildarse como una violencia es la que no le permite el acceso al empleo y la reduce a participar socialmente en contexto eminentemente familiares".

 

"En el caso de Colombia, si hablamos de desempleo por género, las mujeres duplican a la de los hombres, según el Departamento Nacional de Estadística de Colombia, pero es no es todo, sino que esa contabilización únicamente toma en cuenta a aquellas mujeres que buscan trabajo, dejando de lado a aquellas mujeres que terminan naturalizando su rezago a los trabajos domésticos", manifestó Caselles.

 

"De esos datos que muestra el Departamento de Estadísticas, un 50% de mujeres trabajan por cuenta propia, en este rango se encuentran desde profesionales independientes, hasta mayoritariamente, quienes viven de la economía informal, las cuales por sus condiciones no poseen oportunidades de beneficios de seguridad social y por consiguiente una desatención en la salud, a las cuales también se suman la imposibilidad de un crecimiento económico; es decir, sin los más elementales derechos laborales, que consiste también en una agresión. Otro tema que no se puede dejar por fuera es la del hostigamiento de la mujer en la etapa del embarazo", finalizó Caselles.

 

Por otra parte, Evelyn Núñez, magistrada de la Sala Contenciosa Administrativa de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador, afirmó que en ese país la mujer se ve afectada principalmente por el acoso, tanto sexual como laboral. Asimismo, abordó el tema de las denuncias, enfatizando que muchos de los casos no son denunciados por temor a represalias, acción que dificulta el debido proceso legal, a fin de combatir ese mal social.

 

Finalmente, Fabiola Cantero, coordinadora de la Maestría de Derechos del Trabajo y Seguridad Social, concluyó que estas situaciones que ocurren en ambos países no escapan de la realidad costarricense pues son temas comunes en el ámbito laboral. "En cuanto a la violencia contra la mujer, en el ámbito laboral hay que hacer conciencia en nuestras sociedades y desde ese punto generar un cambio cultural, desde la percepción de la mujer y de las oportunidades laborales. También tenemos que procurar que la víctima se empodere de esa necesidad de denunciar y acuda a los tribunales, y que las autoridades competentes atiendan esos caso de manera inmediata, para lograr asegurar la estabilidad laboral de esa persona".

 

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