Programa de Gerontología analizó el tema “Envejecimiento y trastornos neurocognitivos”

Actividad fue organizada por el Programa de Gerontología de la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales (ECEN)

“El deterioro cognitivo ´no´ es la consecuencia natural de envejecer, tampoco lo es el síndrome demencial”, explicó Mónica Salazar Villanea, de la Escuela de Psicología de la Universidad de Costa Rica (UCR) en la videoconferencia “Envejecimiento y trastornos neurocognitivos”.

Según la especialista, el envejecimiento si conlleva a diferentes declives en la persona adulta mayor, pues son procesos normales de la vida, pero cuando se habla de síndrome demencial o deterioro cognitivo hay que preocuparse porque estos males no son normales dentro del envejecimiento.

Respecto al tema Deterioro Cognitivo Leve, esta es una fase previa al trastorno neurocognitivo, el cual puede o no tener presentación amnésica de manera progresiva, con respecto a los niveles previos de funcionalidad.

Entre sus características se destaca la pérdida de memoria; evidencia objetiva en el estudio neuropsicológico donde se muestra un descenso consistente en algunos de sus rendimientos, tanto a nivel educativo como en la capacidad intelectual.

Estas deficiencias pueden ser compensadas por un incremento en el conocimiento y la experiencia, ya sea con estrategias tales como la participación en grupos sociales y en actividades educativas que posibiliten entrenar habilidades cognitivas.

“Para trabajar con personas mayores necesitamos aprender a escuchar... Al contarnos las historias de su vida no están compartiendo sólo la suma de unos pequeños relatos sino que están construyendo y articulando el pasados en un nuevo presente, lo cual les permite revivir y recrear lo más íntimo de su ser”, expresó Salazar Villanea

Causas

Estudios más recientes a través de neuroimagen revelan que los trastornos cognitivos son el resultado de deficiencias funcionales de la corteza prefrontal lateral que altera las capacidades ejecutivas, de atención y concentración, no obstante un porcentaje variable de adultos mayores con deterioro cognitivo leve no muestran cambios estructurales específicos.

La mayoría de los trastornos cognitivos se manifiestan con dificultades transitorias para evocar o rememorar sucesos recientes, nombres de personas y cosas, enlentecimiento del pensamiento, disminución de la capacidad de atención y concentración.

La evolución de los trastornos cognitivos del anciano es muy heterogénea, ya que estudios en individuos sanos indican que el deterioro de las capacidades ejecutivas (dificultad para resolver problemas, tomar decisiones complejas o no familiares, inhibir respuestas) y mnésicas (memoria) experimentan progresión muy lenta a partir de los 60 años, así que el 50% casos evoluciona hacia una Demencia en un lapso de 3 años, el resto mejora o permanece estable.

Lo que ha suscitado mayor atención y valor predictivo es la determinación del genotipo APO E, como factor de riesgo de un trastorno cognitivo leve o una demencia, aunque no es determinante en todos las personas.
Fuente: Instituto de Neorociencias Guayaquil

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