Universidades ticas y panameñas se alían para generar proyectos comunes en zona fronteriza

 

 

Respeto a las culturas locales, turismo sostenible y trabajo con gobiernos locales son temas prioritarios

  

Encontrar áreas de acción comunes. Esa fue la meta que se fijaron los representantes de universidades y asociaciones costarricenses y panameñas el jueves anterior en una reunión llevada a cabo en el Centro de Empresarialidad para Mujeres Indígenas (CEMI), ubicado en Amubri, Talamanca.

    

Así, la Universidad de Costa Rica (UCR), el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR), la Universidad Nacional (UNA) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED) asistieron a la cita como representantes de la Comisión de Regionalización Interuniversitaria de la RegiónHuetar Atlántica (CRI-RHA), adscrita al Consejo Nacional de Rectores (CONARE).

  

Por parte del país vecino, se sentaron a la mesa de encuentro la Universidad de Panamá (UP) y la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP). Asimismo, de carácter regional hubo participantes del Proyecto de Alianza Pública-Privada (APP) Sixaola-Changuinola y de la Unidad Regional de Asistencia Técnica (RUTA), una iniciativa gubernamental centroamericana para el desarrollo rural.

  

Durante la lluviosa tarde, las partes se pusieron de acuerdo para trabajar en propuestas binacionales sobre la base del respeto a las culturas locales, la convivencia con la naturaleza, el trabajo con los gobiernos locales, el turismo sostenible y el intercambio cultural entre las comunidades indígenas de Costa Rica y Panamá.

  

"Creo que es muy esperanzador saber que tenemos muchas coincidencias con las universidades panameñas en cuanto al desarrollo que pretendemos en las comunidades fronterizas. Hay más coincidencias que diferencias. Me parece que en la reunión definimos un abanico de áreas de desarrollo y prácticamente estamos delineando temas como las comunidades indígenas, la protección y salud ambiental, la biodiversidad y la cultura. El trabajo conjunto será una gran ventaja porque pretendemos articular el trabajo de lasuniversidades públicas en la frontera entre Costa Rica y Panamá", expresó Carlos Morgan, coordinador de la CRI por parte de la UNED y miembro de la Comisión de Enlace del CONARE.

  

Morgan agregó que la CRI-RHA determinó las áreas de prioridad en las zonas fronterizas; ya están las comunidades seleccionadas y ese es el marco de referencia para articular el trabajo con las universidades de Panamá. Para cristalizar las acciones, debe existir organización local (comunidades-municipalidades), a fin de generar más opciones de ingresos y de desarrollo social y agropecuario.

  

Por eso, al final de la tarde, se definió una comisión de trabajo, con representantes de la CRI-RHA, la UP, la UTTP y la APP Sixaola-Changuinola, para definir un acuerdo y un plan de trabajo común. Este tendrá dos temas prioritarios. En primer lugar, el intercambio de experiencias para la institucionalización de la regionalización; en segundo lugar, fortalecer el nivel educativo de los pobladores, sobre todo en materias como Matemática y Español.

  

De manera complementaria, se trajo a la mesa de discusión el tema de reactivar el cultivo del cacao para aumentar la producción, impulsar la formación de agricultores, el mercadeo del producto y la conformación de fincas integrales que vayan de la mano con la biodiversidad y el turismo.  

  

"Nosotros estamos tratando de ser facilitadores en la región fronteriza Panamá-Costa Rica por el lado Caribe, específicamente Changuinola y Sixaola. Nosotros en este proyecto tenemos el interés, primero, de hacer ese acercamiento entre las universidades de Panamá y de las de Costa Rica agrupadas en el CRI para desarrollar una propuesta que sea beneficiosa a los pobladores y los académicos de ambos sitios. Segundo, mediante esta alianza deseamos generar uno o más proyectos que sean consistentes con dos principios básicos: uno, que tengan elementos de mejoramiento económicos y social para las poblaciones y dos, el concepto de la conservación de los recursos naturales", expresó Alicia Pitti, coordinadora del Componente de Alianzas y la plataforma Biodiversity Partnership Mesoamerica (Alianza Mesoamericana por la Biodiversidad), un proyecto promovido por la APP Sixaola-Changuinola.

  

Una vez planteados los grandes temas, habrá que buscar mecanismos de asignación de fondos mediante organismos nacionales y regionales, así como otras universidades públicas y privadas; adicionalmente, se definirán lineamientos para la regionalización de los proyectos.

  

Asimismo, para el desarrollo local de los proyectos es fundamental partir de las necesidades de las comunidades; para ello, se debe llevar a cabo un diagnóstico rápido que se complemente con estudios ya existentes. Las iniciativas deberán implementarse a partir de la formulación conjunta y complementaria de diversas especialidades, así como con la participación de empresas públicas y privadas.

  

En nuestro país, la CRI-RHA impulsa tres grandes áreas: integración social y sostenibilidad, turismo socialmente responsable y sostenible, y desarrollo portuario con responsabilidad social.

  

Actualmente, hay 15 iniciativas en ejecución, entre los que se pueden citar: acuicultura con especies nativas; agroindustrialización de productos agropecuarios en el refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado; capital social para la competitividad y sostenibilidad empresarial en turismo rural y fortalecimiento de las capacidades humanas para fomentar el liderazgo.

  

Igualmente, modelos matemàticos mediante el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC); prevención de la violencia contra las mujeres; pronmoción de la cultura y los derechos territoriales de las personas indìgenas de Talamanca y salud ambiental en la Cuenca Hidrográfica del Río Sixaola.

  

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