Conversatorio inauguró nueva generación del Técnico en Gestión Local para Pueblos Originarios

  • La promoción cuenta con 30 estudiantes matriculados, 10 de ellos de origen panameño
  • El propósito del conversatorio fue hacer un acercamiento a las nociones y visiones que los pueblos originarios de Abya Yala* tienen sobre el buen vivir. 

Por: Amilcar Castañeda, encargado del Técnico en Gestión Local Para Pueblos Originarios, UNED

Conversatorio TGLPO Caribe 2El buen vivir en tiempos de globalización: visiones indígenas fue el tema del conversatorio inaugural del Técnico en Gestión Local para Pueblos Originarios -TGL-PO- versión para el Caribe 2017 que tuvo lugar el pasado 6 de mayo en las instalaciones del Centro Universitario de Talamanca. En la actividad participó un selecto panel de invitados especiales, entre ellos Briseida Iglesias, de la Comarca Guna Yala, Panamá; Hugo Marillán Millavil, de la Pastoral Intercultural Mapuche – Chile; Jover Enríquez Quispe, Quechua, Asociación de Jóvenes de Huancavelica – Perú, y Byron Reyes Ortiz, Brorán, del Colectivo de recuperantes de tierra, Térraba - Costa Rica. El conversatorio contó con la moderación estuvo a cargo de Amilcar Castañeda, del TGL-PO de la Dirección de Extensión Universitaria de la UNED.

Este conversatorio, que forma parte de las actividades de inicio del TGL-PO en el Caribe, contó con la participación de 30 estudiantes matriculados (10 de ellos de origen panameño), mayores y líderes de los territorios indígenas de Costa Rica y Panamá, delegados de la Unión de Estudiantes Indígenas- UNEI, una delegación del Departamento Ecuménico de Investigaciones, instituciones, profesores de TGL-PO y funcionarios de la UNED.

Conversatorio TGLPO Caribe 3El propósito del conversatorio fue hacer un acercamiento a las nociones y visiones que los pueblos originarios de Abya Yala* tienen sobre el buen vivir. Este se ha ido proponiendo como un paradigma alternativo en los últimos 30 años, primeramente, por el movimiento indígena y luego por los movimientos sociales en Latinoamérica. Surge de la crítica a la noción hegemónica de desarrollo y sus acepciones posteriores como “desarrollo humano”, “desarrollo sostenible” y “desarrollo sustentable”. De la mano del progresismo latinoamericano el buen vivir como categoría ha ascendido a las esferas públicas como política pública, norma, y hasta constitucional en algunos casos, para convivir con nociones como extractivismo, corporativismo y economía verde. De este tránsito el buen vivir parece pasar de su dimensión de paradigma a simple slogan.  

Conversatorio TGLPO Caribe 1Los panelistas del conversatorio recuperan la dimensión de paradigma y prefieren hablar de las condiciones para que haya un buen vivir desde las realidades específicas de cada pueblo. Así, Jover Enríquez prefiere hablar del “sumak kausay kananpaq”, los requerimientos para hacer realidad el sumak kawsay o buen vivir, que en el caso de los quechuas de Huancavelica tiene que ver con la erradicación de la violencia política, la cicatriz no ha sido cerrada en la niñez y mujeres, quienes fueron los más afectados. Esa violencia en el presente es continuada por la violencia familiar. La globalización tiene un efecto distorsionador de la cultura y economías rurales, ocasionando la desintegración familiar cuando se expresa en migraciones. Indicó que son necesarias las bases filosóficas ancestrales del buen vivir expresado en el código “Ama llulla” (no seas mentiroso), Ama qella (no seas ocioso) y el ama sua (no seas ladrón), renovando la red de relaciones comunitarias en base a tres ejes: uj umalla (un solo pensamiento), uj sunqulla (un solo corazón) y uj maquilla (un solo brazo).

Conversatorio TGLPO Caribe 4Para Briceida Iglesias, la construcción del buen vivir tiene que ver con un cambio en la actitud de los seres humanos, de “tener firme los pies sobre la madre tierra” porque “paba y nana nos han puesto como guardianes de la tierra”, por eso el buen vivir pasa por lo doméstico, por la familia y de un trato respetuoso a la madre tierra y todos los seres. En lo sencillo, buen vivir es “comer mango fresco y sano, comer pescado fresco, saíno, y lo que la tierra da según la necesidad, en el marco de un sistema manejado por nosotros mismos”. Esto supone ir de la mano con la sabiduría de los abuelos que se ha basado en tres principios: la hermandad, la igualdad y la unidad. Pero advierte que la globalización lo ha cambiado mediante un “vivir mejor dependiente de las políticas del estado, de las becas, bonos, dependencia del mercado, ya hemos dejado de trabajar la tierra y el campo. Ya no vivimos el buen vivir, sino solo resistimos”. Se convierte en una tarea mancomunada de “hacer hermosa a la madre tierra”.

El buen vivir pasa por la restitución de la madre tierra, de reconstruir la armonía para que se convierta en la “casa de todos” afirma Hugo Marillán. Esta lucha de resistencia ha sido criminalizada y es objeto de persecución política, y por su naturaleza esta lucha toma una dimensión anti imperial. Es un proceso de convergencia con la naturaleza, el cosmos, las mujeres, jóvenes, es la convergencia entre la sabiduría ancestral y el conocimiento contemporáneo articulando una interculturalidad desde abajo, desde las comunidades. Llama la atención del cuidado que hay que tener con las construcciones conceptuales y de darles categoría de dogmas, pues el sistema occidental se caracteriza por la “opresión de los dogmas”. El capitalismo también está hablando de buen vivir.  Más que construcciones teóricas complejas, el buen vivir es vivencia y pasa por lo doméstico de las luchas, en la casa, la familia y la comunidad.

Byron Reyes en su recorrido por Centroamérica pudo verificar que hay “muchos buen vivir”, para las comunidades de base, el buen vivir puede ser sencillamente “ausencia de proyecto hidroeléctrico”, lucha por la tierra, territorios sin extractivismo, lucha contra el feminicidio, o por una economía justa. Cada uno desde su experiencia de vida y lucha construye el buen vivir.

* Abya Yala es el nombre dado al continente americano por el pueblo Kuna de Panamá y Colombia antes de la llegada de Cristóbal Colón y los europeos.